Chapter II

No black man would ever accept he acts as bottom for another man. That’s so whitey thing to do. Yes, in black marriages at least one of those men have to act as bottom, but that’s something enterily private and an act of true love.
But when you tell about James Blacksmith, well, even the cockiest black guy would say he’d love can be his bottom.

My boss arrives just in time. Not a single second early, not a single second late. Seven feet and two inches (2,50 m) of pure black muscle. I can even see his biceps bulging below his perfect suit. His hair, dark as the night, and his thick beard make his masculine and handsome face even hotter. And I’m completely sure there is no darker skin in the whole world.

He arrives with a smile in his face and give me his jacket. “It’s hot today”, he says with his deep voice. I need to look up when he’s next to me or I only can see his tie. He goes to his office and I follow him with the mail. He sits in his chair and read the newspaper while I remind him his schedule for today. When I finish he look to me with his deep black eyes and give me that sexy nice smile of him.

- Have you seen this?

He opens the newspaper in the desk and I go round the table next to him to read it. It has been all around the news the last week. A white man reported his black boss because he molested him during work hours.

- The judge says the white guy only talks about touchings and sexual jokes, but nothing about raping him, so…

- …the black boss only follow his impulses by the fact his employee was a distraction to him because of his whitey and sissy manners.

I read it aloud from the paper. Then I look to my boss.

- What do you think, Timmy?

He’s the only one who calls me Timmy, that makes me feel even smaller. My mouth is incredibly dry when I try to talk again.

- I know we usually are a distraction, Mr. Blacksmith. Probably that man didn’t let his boss do his work properly. We usually send sexual message to black males all the time, even without realizing what we are doing.

- So you understand his boss acted that way.

- Yes.

-So you’d understand I’d do something like this.

I feel his big hand in my knee, going up and up until my waist, then he pushes me to him carefully, surrounding me with his huge arm. I try to talk, but I only can whisper.

- Ye… Yes.

His face is closer and closer to mine, while his hand begins to caress my little bulge, harder than ever right now.

- So, now this is clearly usual and not illegal, you understand I could do this.

- Y… Yes.

His face is only a couple of inches of mine, I can feel my trousers wet of pre-cum. His dark eyes watching me. He whispers to me like he was telling a secret.

- I like to know it.

And smiles.

- You should go back to work, Timmy.

He frees me and I try not to fall to the ground after that. I need a moment to recover. I walk to the door, but he talks again before I can leave his office.

- Do you know why I choose you between all the candidates?

I stand there silent, trying to think.

- You have the whitest skin I’ve ever seen. You’re the whitest man I’ve ever met, in every sense of the word. And I love it.

I try to breathe. And I leave his office before he can see how my trousers get soaked of pleasure.

Capítulo II

Ningún hombre negro aceptaría jamás que es el pasivo de otro hombre. Es algo tan de blancos. Sí, en los matrimonios negros al menos uno esos hombres hace de pasivo, pero eso es algo totalmente privado y un acto de amor verdadero.
Pero cuando hablas de James Blacksmith, bueno, incluso el negro más gallito diría que le encantaría ser su pasivo.

Mi jefe llega justo a la hora. Ni un solo segundo pronto, ni un solo segundo tarde. Dos metros y medio de puro músculo negro. Puedo incluso ver sus músculos abultando bajo su traje perfecto. Su pelo, negro como la noche, y su espesa barba hacen de su hermosa y masculina cara aún más caliente. Y estoy seguro de que no hay piel más oscura en todo el mundo.

Llega con una sonrisa en la cara y me da su chaqueta. “Hace calor hoy”, dice con su profunda voz. Necesito mirar hacia arriba cuando está junto a mí o sólo puedo ver su corbata. Va a su oficina y la sigo con el correo. Se sienta en su silla y lee el periódico mientras le recuerdo sus citas para hoy. Cuando termino me mira con sus oscuros ojos negros y me regala esa agradable y sexy sonrisa suya.

- ¿Has visto esto?

Abre el periódica en el escritorio y rodeo la mesa hasta él para leerlo. Ha estado en todo el tiempo en las noticias durante la última semana. Un hombre blanco denunció a su jefe negro porque la acosó durante el horario laboral.

- El juez dice que el blanco habla de tocamientos y bromas sexuales, pero nada de que le violase, así que…

- …el jefe negro sólo siguió sus impulsos por el hecho de que su empleado era una distracción para él por sus modales amanerados y muy de blanco.

Lo leo en alto del periódico. Luego miro a mi jefe.

- ¿Qué piensas, Timmy?

Él es el único que me llama Timmy, eso me hace sentirme aún más pequeño. Mi boca está increíblemente seca cuando trato de hablar de nuevo.

- Sé que normalmente somos una distracción, Mr. Blacksmith. Probablemente ese hombre no dejaba a su jefe hacer su trabajo apropiadamente. Normalmente mandamos mensajes sexuales a los hombres negros todo el tiempo, incluso sin darnos cuenta de lo que esttamos haciendo.

- Así que entiendes que su jefe actuase de esa forma.

- Sí.

- Así que entenderías que yo hiciera algo como esto.

Siento su gran mano en mi rodilla, subiendo y subiendo hasta mi cadera, entonces me empuja hacia él con cuidado, rodeándome con su enorme brazo. Trato de hablar, pero sólo puedo susurrar.

- Ss… Sí.

Su cara está más y más cerca de la mía, mientras su mano comienza a acariciar mi pequeño bulto, más duro ahora mismo de lo que ha estado nunca.

- Así que, ahora que esto es claramente normal y no ilegal, entiendes que yo podría hacer esto.

- S… Sí.

Su cara está sólo a cinco centímetros de la mía, puedo sentir mis pantalones húmedo por el líquido preseminal. Sus ojos oscuros mirándome. Me susurra como quien cuenta un secreto.

- Me gusta saberlo.

Y sonríe.

- Deberías volver al trabajo, Timmy.

Me libera y trato de no caer al suelo tras ello. Necesito un momento para recuperarme. Camino hasta la puerta, pero habla antes de que pueda dejar la oficina.

- ¿Sabes por qué te escogí entre todos los candidatos?

Me quedo ahí en silencio, tratando de pensar.

- Tienes la piel más blanca que nunca he visto. Eres el chico más blanco que nunca he conocido, en todos los sentidos de la palabra. Y me encanta.

Trato de respirar. Y dejo su oficina antes de que pueda ver como mis pantalones quedan empapados de placer.

Chapter I

My name is Timothy, Tim. Tim Hobson.

I’m a 1.70 m (5’ 7”) white guy. I’ fit but not muscular (like most of whites), and I’ve always been very pale. I live in one of the white neighbourhoods in the suburbs of the city. Here most of us are street sweeper or waiters. I’m lucky, I’m a secretary.

I take the bus like every morning. White guys never sit down. There is no law forbidding it, but until we get to the black neighbourhoods, the rich neighbourhoods, the seats stay empty. Sometimes people talk about black and white shouldn’t share the public transportation, but anything is done ever. I think everybody knows why.

Six feet from me an bussinessman gropes a guy a couple of years younger than me. Nothing too obvious, but his hand goes up his leg and clutches his package with lust and indifference, meanwhile the guy tries to repress his groans. It’s not unusual. Like we almost were sporadic toys.

A couple of stops after than I feel a hard squeeze in my butt and a black young man crosses next to me. He’s a dark handsome muscled teenager. Around six feet seven inches. He’s short for a black man. What the last decades’ fast evolution has made to the black race was so unimaginable 100 years ago…

I don’t dislike feel like that from time to time every morning. I can’t feel like a real man when I’m close to them.

I get off the bus in the downtown and walk to Blacksmith Building. It’s called that way because James Blacksmith, one of the most powerful and astounding men in the whole world. And I’m his secretary.

Only the fact of seeing such god made flesh day after day is the best thing that could have ever happened to me.

Capítulo I

Mi nombre Timothy, Tim. Tim Hobson.

Soy un chico blanco de metro setenta. Estoy en forma, pero no soy musculoso, (como la mayoría de los blancos) y siempre he sido muy pálido. Vivo en uno de los barrios blancos de los suburbios de la ciudad. Aquí la mayoría somos barrenderos o camareros. Yo tengo suerte, soy secretario.

Cojo el autobús como cada mañana. Los chicos blancos nunca nos sentamos. No hay ninguna ley que lo prohíba, pero hasta que no llegamos a los barrios negros, los barrios ricos, los asientos se quedan vacíos. De vez en cuando se habla de que blancos y negros no deberían compartir el transporte público, pero nunca se hace nada. Creo que todo el mundo sabe por qué.

A un par de metros de mí un ejecutivo manosea a un chico un par de años más joven que yo. No es nada muy evidente, pero su mano sube por su pierna y aprieta su paquete con lujuria y desgana, mientras el chico casi trata de reprimir sus gemidos. No es inusual. Como si fuéramos casi juguetes esporádicos.

Un par de paradas después siento un fuerte apretón en mi culo y un joven negro pasa a mi lado. Es un oscuro y guapo adolescente musculado. Sobre los dos metros de altura. Es bajo para un hombre negro. Lo que la rápida evolución de las últimas décadas ha hecho a la raza negra era tan inimaginable hace 100 años…

No me disgusta sentirme así de vez en cuando cada mañana. No puedo sentirme como un hombre de verdad cuando estoy junto a ellos.

Bajó del autobús en el centro y ando hasta el Edificio Blacksmith. Se llama así por James Blacksmith, uno de los hombres más poderosos y asombrosos de todo el mundo. Y yo soy su secretario.

Sólo el hecho de poder ver semejante dios hecho carne día ttras día es lo mejor que jamás podría haberme pasado.

Intro: 2162

It’s 2162. The world has changed.

The last woman born in 2012. No woman survived after 2050. More than an entire century in a real men’s world. Thanks to science boys keep borning in laboratories. But the world won’t be the same again.

The increase of homosexual individuals in the last decades of 20th Century rocketed in the 21st Century, becoming the only sexual option at the end of the second decade of the century, something that helped in the process to accept this new masculine world. But it wasn’t the only change.

There is the racial issue.

The second half of 20th Century meant a crucial moment in the slow rising of the black people which, after the women extinction, culminated in an almost sudden way. They had the best athletes, capable of showing their obvious physical superiority, but they didn’t last to conquer the social power. In a few years black politicians, bussinessmen, scientists… climbed up to the highest positions. USA changed of hands. Free from the white yoke the African countries grew socially and economically. Even the old Europe became theirs in a nick of time.

The scientific development searched to father healthier and more long-lived kindred, hoping to improve the best features of every race. The black people were taller and taller, stronger, and more and more gifted in every way. This fast evolution showed the real gift of the white man, their meekness.

There has not being one single white Nobel awarded in 50 years, most of universities hadn’t got any white student in the last 60 years. All the high-ranking works belong to black males meanwhile the white men are second-class citizens with the lowest ranks jobs.

There are no racial laws, only the obvious black superiority.

The world is now a better place. There is no war. There is no poverty. Most illness has disappeared. A true heaven on earth.

This is a story of sex, submission and passion in a perfect world closer to an interesting time of changes.

Introducción: 2162

Es 2162. El mundo ha cambiado.

La última mujer nació en 2012. Ninguna mujer sobrevivió a 2050. Más de un siglo complete en un auténtico mundo de  hombres. Gracias a la ciencia los niños continúan naciendo en laboratorios. Pero el mundo no será el mismo de nuevo.

El aumento de individuos homosexuales de las últimas décadas del siglo XX se disparó en el siglo XXI, convirtiéndose en la única opción sexual a finales de la segunda década del siglo, lo cual ayudó en el proceso de aceptar este nuevo mundo masculino. Pero no fue el único cambio.

Está el tema racial.

La segunda mitad del siglo XX supuso un punto crucial en el lento ascenso de la raza negra que tras la desaparición de las mujeres culminó de forma casi fulminante. Tenían los mejores atletas, capaces de demostrar su evidente superioridad física, pero no tardaron en conquistar el poder social. En pocos años políticos, empresarios, científicos… de raza negra escalaron hasta los más altos puestos. Estados Unidos cambió de manos. Libres del yugo blanco los países de África crecieron económica y socialmente como nunca lo habían hecho. Incluso la vieja Europa pasó a ser suya en poco tiempo.

El desarrollo científico buscó engendrar niños más sanos y longevos, buscando mejorar las mejores características de cada raza. Los negros fueron cada vez más altos, más fuertes, mejor dotados en todos los sentidos. Esta rápida evolución mostró el auténtico don del hombre blanco, su docilidad.

No ha habido un solo premio Nobel blanco en 50 años, la mayoría de las universidades no han tenido ningún estudiante blanco en los últimos 60 años. Todos los altos cargos son negros mientras los blancos son ciudadanos de segunda clase con trabajos del más bajo nivel.

No hay leyes raciales, sólo una evidente superioridad negra.

El mundo es ahora un lugar mejor. No hay guerras. No hay pobreza. La mayoría de las enfermedades han desaparecido. Un auténtico cielo en la tierra.

Ésta es una historia de sexo, sumisión y pasión en un mundo perfecto próximo a un tiempo de interesantes cambios.